A continuación brindamos algunas recomendaciones nutricionales para el manejo de las alergias.
Excluir o evitar los alérgenos causantes. Si son desconocidos, se debe usar una dieta de eliminación para descubrir la causa. Este tipo de dieta debe ser a base de alimentos que rara vez provocan alergias (manzanas, zanahorias, gelatina, peras, arroz, lechuga, papa, etc.) y poco a poco ir incorporando los alimentos sospechosos de provocarlas. Es importante llevar control con un diario de alimentos.
Vigilar el inicio de la reacción que puede ser retardada o inmediata. Si es retardada el inicio tarda varias horas o hasta cinco días. Una respuesta inmediata es más común con alimentos crudos, enrte los síntomas que se deben buscar están las diarreas, urticaria, rinitis y asma.
Leer bien las etiquetas nutricionales. Asegúrese de que los alimentos no contengan dentro de los ingredientes los productos que provocan alergias.
Vigilar los métodos de preparación de alimentos y a la hora de comer fuera de casa preguntar y cuestionar la preparación de los alimentos.
Para las madres de niños lactantes alérgicos puede ser necesario omitir la leche de vaca, el pescado, las nueces y el huevo. Sin embargo, es importante discutir el caso primero con un pediatra. Evitar ciertos alimentos que causan alergias puede generar grandes beneficios a la salud.